La plaça de la Vila de Badalona i els carrers adjacents s’han omplert aquest vespre de ciutadans i ciutadanes que han volgut expressar el seu suport i solidaritat amb la ciutat de Ceuta. La concentració ha estat convocada per l’Ajuntament de Badalona seguint la crida feta per la Federació Espanyola de Municipis i Províncies (FEMP) als municipis espanyols coincidint aquest 2 de setembre amb el Dia de la Ciutat Autònoma de Ceuta.
A continuació reproduïm el text del manifest que l’alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, ha llegit durant la concentració:
Bona tarda a tothom.
Gràcies per ser avui aquí, a la plaça de la Vila de Badalona.
Abans de començar, vull explicar-vos que llegiré aquest manifest en castellà perquè volem fer arribar a les autoritats de Ceuta i, molt especialment, als seus veïns i veïnes, el vídeo d’aquest acte i el missatge que avui els enviem des de Badalona. Volem que sentin directament les nostres paraules, el nostre afecte i, sobretot, el nostre suport.
Amigos, amigas, vecinos y vecinas de Badalona: y especialmente a los 144 vecinos de nuestra ciudad que habéis nacido en Ceuta.
Hoy nos hemos reunido aquí, ante nuestro Ayuntamiento, para mirar simbólicamente hacia Ceuta y enviar desde Badalona un mensaje de cercanía, de afecto y también de firmeza.
Nos separan más de mil kilómetros, pero hoy queremos que esa distancia desaparezca. Queremos que nuestro mensaje llegue a las calles, a los barrios y a los hogares de Ceuta. Y queremos decirles algo muy sencillo:
Ceuta, no estáis solos. Badalona está con vosotros.
Hoy no nos convoca una cuestión de partidos.
No estamos aquí por unas siglas ni por una disputa ideológica.
Estamos aquí por algo mucho más importante: por solidaridad, por compromiso y porque cuando los vecinos de cualquier ciudad española atraviesan momentos de preocupación o incertidumbre, los demás no podemos permanecer indiferentes.
Hoy estamos aquí, sobre todo, por los vecinos y vecinas de Ceuta. Por sus familias. Por quienes trabajan cada día, levantan sus comercios, educan a sus hijos y quieren vivir exactamente como queremos vivir los vecinos de Badalona: con tranquilidad, con seguridad y con confianza en el mañana. Y a todos ellos queremos decirles hoy, desde esta plaza, que cuentan con nosotros.
Ceuta es una ciudad extraordinaria. Una ciudad española, europea y mediterránea. Una ciudad diversa y abierta, en la que conviven culturas, tradiciones y creencias diferentes. Pero, por encima de cualquier otra consideración, Ceuta es el hogar de miles de personas.
Personas que tienen derecho a vivir con tranquilidad. Que tienen derecho a sentirse seguras. Y que tienen derecho a saber que, cuando llegan momentos difíciles, el resto de España está a su lado. Porque la distancia geográfica no puede convertirse nunca en distancia emocional.
Lo que le ocurre a Ceuta nos importa. Lo que preocupa a Ceuta nos preocupa. Y cuando Ceuta necesita sentirse acompañada, Badalona quiere estar a su lado.
Ceuta no es una ciudad lejana. Ceuta forma parte de nuestro país, de nuestra historia compartida y de nuestro futuro común. Y precisamente por eso creemos que ninguna ciudad española que, por su situación geográfica y estratégica, afronta especiales dificultades, puede sentirse desatendida.
Los ciudadanos tienen derecho a saber que las instituciones responden cuando las necesitan. Tienen derecho a sentir que su país vela por ellos. Y tienen derecho a comprobar que, ante cualquier situación que pueda afectar a su seguridad, a su estabilidad o a su futuro, existe una respuesta firme, serena y responsable.
Y esa responsabilidad corresponde a todos. A los ayuntamientos. A las comunidades autónomas. Y, muy especialmente, al Gobierno de España.
Porque gobernar significa gestionar los problemas cuando aparecen, pero también significa algo mucho más importante: anticiparse a ellos. Significa escuchar las advertencias antes de que se conviertan en crisis. Significa ejercer las responsabilidades cuando corresponde y no solamente cuando las circunstancias obligan.
Porque un dirigente político se puede equivocar, todos nos equivocamos cada día, pero lo que no puede hacer es administrar la verdad en función de sus intereses personales. Cuando lo que se está poniendo en cuestión es la integridad territorial y la soberanía de España, eso ni se negocia ni se condiciona.
Gobernar significa comprender que hay cuestiones en las que la pasividad, la ambigüedad o simplemente dejar pasar el tiempo nunca pueden ser una respuesta suficiente.
No queremos hacer de esta concentración un acto partidista. No lo es. Pero precisamente desde nuestra posición institucional y desde la lealtad que debe existir entre administraciones, tenemos también la obligación de decir aquello que creemos que debe decirse.
Y hoy debemos reclamar que Ceuta reciba toda la atención, todas las garantías y todo el respaldo que merece por parte del Estado. No mañana. No cuando llegue una nueva situación de dificultad. Ahora.
Porque la defensa de Ceuta y la tranquilidad de sus ciudadanos no deberían depender jamás de quién gobierne en Madrid ni del color político de cada administración. Es una cuestión de Estado. Y las cuestiones de Estado requieren altura de miras, responsabilidad y determinación.
España debe mantener buenas relaciones con todos sus vecinos. Por supuesto. El diálogo, la cooperación y el entendimiento son siempre preferibles al enfrentamiento. Pero las buenas relaciones solo pueden ser verdaderamente sólidas cuando se construyen desde el respeto mutuo. Y el respeto exige también claridad.
España es un país que dialoga. Que coopera. Que tiende la mano. Y así debe seguir siendo. Pero debe ser también un país capaz de defender con serenidad sus intereses, sus fronteras, sus ciudades y, por encima de todo, a su gente. Sin estridencias. Sin provocaciones. Pero también sin complejos y sin titubeos.
Porque cuando hablamos de Ceuta no estamos hablando únicamente de fronteras, de diplomacia o de decisiones políticas. Estamos hablando de personas.
Detrás de cada noticia que escuchamos sobre Ceuta hay familias. Hay comerciantes que quieren levantar cada mañana la persiana de sus negocios con normalidad. Hay trabajadores que quieren desarrollar su vida con estabilidad. Hay jóvenes que quieren estudiar, trabajar y construir su proyecto de vida en su ciudad. Hay padres y madres que quieren que sus hijos crezcan tranquilos. Y hay personas mayores que han vivido toda su vida allí y que merecen sentir que España está con ellos.
A todos ellos queremos dirigirnos hoy desde Badalona. Queremos deciros que os vemos. Que os escuchamos. Que entendemos vuestra inquietud. Y, sobre todo, que no estáis solos.
Amigos de Ceuta, no sois ciudadanos de una periferia olvidada. Sois ciudadanos españoles con exactamente los mismos derechos, la misma dignidad y el mismo derecho a sentirse respaldados que cualquier vecino de Badalona, Barcelona, Sevilla, Madrid o cualquier otro municipio de España.
Hoy Badalona levanta la voz por vosotros. Y lo hacemos desde una ciudad que también sabe lo que significa afrontar dificultades. Una ciudad acostumbrada a luchar. A superar obstáculos. Y a defender aquello que considera justo. Badalona es una ciudad mediterránea. Ceuta también lo es. Nos separan kilómetros, pero compartimos un mismo mar y, sobre todo, compartimos un mismo país.
Por eso hoy queremos construir simbólicamente un puente entre nuestras dos ciudades. Un puente de solidaridad. Un puente de afecto. Y también un puente de firmeza. Porque apoyar a Ceuta significa estar al lado de sus vecinos. Pero significa también exigir que quienes tienen la responsabilidad de velar por ellos estén a la altura.
No pedimos enfrentamientos. No pedimos discursos grandilocuentes. Pedimos algo mucho más sencillo: responsabilidad, presencia y determinación.
Que nadie confunda prudencia con indiferencia. Que nadie confunda diálogo con debilidad. Y que nadie crea que los problemas desaparecen simplemente porque dejamos de hablar de ellos. Los problemas se resuelven afrontándolos. Y las instituciones se ganan la confianza de la gente cuando esta sabe que, en los momentos difíciles, puede contar con ellas.
Hoy queremos que desde Ceuta se pueda mirar hacia Badalona y saber que aquí, en esta plaza, hay una ciudad pensando en ellos. Personas que quizá nunca han estado en Ceuta. Que quizá no conocen personalmente a ninguno de sus vecinos. Pero que saben que para sentirnos cerca no necesitamos conocernos personalmente. Nos basta con saber que cuando una parte de nuestro país necesita apoyo, los demás debemos estar ahí.
Hoy estamos aquí porque creemos en un país que no abandona a ninguna de sus ciudades. Un país que no establece españoles de primera y españoles de segunda dependiendo del lugar en el que viven. Un país que sabe que su fortaleza comienza precisamente en la unidad y en el compromiso entre sus ciudadanos.
Y por eso quiero terminar dirigiéndome directamente a los vecinos y vecinas de Ceuta. Desde Badalona queremos enviaros nuestro afecto. Nuestra cercanía. Nuestro respeto. Y nuestro apoyo. Queremos que sepáis que no estáis solos. Que aquí, a más de mil kilómetros de distancia, hay una ciudad que hoy se ha reunido para deciros que comparte vuestras inquietudes y que desea para vosotros exactamente lo mismo que deseamos para nuestras propias familias:
Seguridad. Tranquilidad. Prosperidad. Y futuro. Y también queremos trasladar un mensaje a quienes tienen responsabilidades públicas:
Cuidar Ceuta es cuidar España. Respaldar a sus ciudadanos es respaldar a todos los españoles. Y defender su futuro es defender nuestro futuro común.
Desde Badalona seguiremos defendiendo siempre la solidaridad entre nuestras ciudades y el derecho de todos los ciudadanos a sentirse respaldados y atendidos por su país.
Hoy nuestra voz sale de esta plaza. Pero queremos que atraviese el Mediterráneo. Que llegue a cada barrio. A cada calle. A cada hogar de Ceuta. Y que allí se escuche con toda claridad:
Ceuta, Badalona está contigo. Ceutíes, no estáis solos. Y mientras necesitéis nuestro apoyo, nuestra solidaridad y nuestra voz, aquí la tendréis.
Muchas gracias a todos por acompañarnos.
¡Viva Ceuta! ¡Viva Badalona!
La concentració ha conclòs amb l’himne de Ceuta, que ha sonat en senyal de solidaritat i suport als seus ciutadans.


